El pliego para un simulador VR es el documento con el que los proveedores presupuestan, de forma comparable, una aplicación de formación VR a medida. Un buen pliego dice qué debe saber hacer el participante después de la formación, dónde y en qué hardware funcionará la aplicación, qué resultados debe registrar, de quién será y quién la mantendrá. Habla poco de tecnología. Habla mucho del trabajo que se forma.
Las licitaciones débiles suelen hacer lo contrario. Nombran un modelo de visor, un motor de juego y unos «gráficos realistas», y dejan el escenario a la imaginación del proveedor. A continuación explicamos qué escribir en su lugar, desde el punto de vista de un equipo que responde a este tipo de solicitudes.
Empezar por el resultado, no por el visor
El núcleo del pliego es la tarea: qué hace el participante, en qué orden, qué errores debe provocar el escenario y cuándo se da por superada la formación. Una tarea se puede presupuestar. Una «experiencia inmersiva» no, así que los proveedores adivinan y usted recibe ofertas que no se pueden comparar.
Descríbala como si instruyera a un nuevo formador:
- el procedimiento paso a paso, señalando los pasos en los que hoy se cometen errores;
- los errores que la simulación debe permitir y lo que debe ocurrir cuando alguien los comete;
- el criterio de aprobado (todos los pasos críticos correctos, un tiempo límite, una puntuación mínima);
- los documentos, fotos, planos o archivos CAD que puede facilitar para que el entorno virtual se parezca al real.
Si el procedimiento es igual en todas las empresas (usar un extintor, la reanimación cardiopulmonar, identificar riesgos), deténgase aquí y revise primero el catálogo de formación en VR. Encargar desde cero un escenario que ya existe es la forma más cara de tenerlo. Nuestro artículo formación VR a medida o curso listo ayuda a decidir.
Describir requisitos, no marcas
El pliego debe decir qué tiene que hacer el hardware (autónomo o conectado a un PC, seguimiento de manos o mandos, uso sin conexión) y dejar espacio a productos equivalentes. Así la competencia sigue abierta y usted queda protegido si cambia una gama de productos.
Para los compradores públicos de la UE es una obligación. El artículo 42 de la Directiva 2014/24/UE (Parlamento Europeo y Consejo, 2014) exige que las especificaciones técnicas den a los operadores igualdad de acceso. La referencia a una marca o tipo solo se admite de forma excepcional y acompañada de la mención «o equivalente». En España la directiva está transpuesta en la legislación de contratos del sector público. Una empresa privada no está obligada, pero la lógica también le sirve.
El mercado dio un motivo práctico en 2026. Meta dejó de vender el 20 de febrero de 2026 las versiones comerciales de Quest y los Horizon managed services, y los clientes existentes mantienen el soporte hasta el 4 de enero de 2030 (Meta, 2026). Una licitación redactada en torno al paquete empresarial de un solo fabricante tuvo que reescribirse. Exigir una aplicación basada en OpenXR, el estándar abierto y libre de regalías para aplicaciones XR (Khronos Group), es una forma de no depender de un único dispositivo. Más sobre el hardware en visores VR empresariales tras la salida de Meta.
Indicar dónde funcionará la aplicación
La formación rara vez ocurre en una oficina tranquila. Indique las condiciones reales: un comedor sin wifi, una sala compartida por tres turnos, participantes de pie o sentados, varios visores a la vez.
Estos detalles cambian el precio. El uso sin conexión, el modo quiosco que bloquea el visor en la formación y la instalación remota en toda una flota tienen que desarrollarse o venir de una plataforma. Si ya tiene visores, indique los modelos para que el proveedor desarrolle para ellos.
Precisar los datos, no solo la aplicación
El simulador debe registrar algo más que «iniciado» y «terminado». Pida resultados por paso, número de intentos, tiempo empleado y errores cometidos, por persona. Después indique adónde deben ir esos datos: un informe descargable, su LMS, un sistema de RR. HH. o un certificado.
Esta parte convierte una demostración en prueba de la formación que exige el artículo 19 de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, y es la que más pliegos olvidan. Indique el formato (exportación CSV o XLSX, una API que lean sus sistemas) y quién es el propietario de los datos. Si no tiene un sistema que los reciba, la capa de gestión del proveedor importa tanto como el escenario. Qué comparar lo explicamos en cómo elegir un LMS de VR, y la página LMS VR muestra lo que registra el nuestro.
Derechos, licencia y soporte después del lanzamiento
Decida antes de redactar: ¿necesita la aplicación en exclusiva, con entrega del código fuente, o le basta una licencia? El mismo artículo 42 de la directiva permite al comprador público indicar si se exige la cesión de derechos de propiedad intelectual, así que es una cláusula legítima en cualquier licitación.
La propiedad plena es lo más caro. Una licencia en la que el proveedor comparte el coste de producción y puede ofrecer la aplicación a otros cuesta menos. Ampliar una aplicación existente es más barato todavía. Pida que presupuesten el modelo que quiere y pregunte qué pasa después del lanzamiento: quién corrige los fallos, quién adapta la aplicación a la siguiente generación de visores y cómo entra en el escenario un procedimiento modificado.
Accesibilidad e idiomas
Si la aplicación la usarán trabajadores, piense en quienes no pueden estar mucho tiempo de pie, llevan gafas o leen con dificultad el idioma de la formación. La directiva pide a los compradores públicos que tengan en cuenta criterios de accesibilidad en todo lo que usen personas físicas, incluido el personal, salvo en casos debidamente justificados.
Enumere los idiomas que necesita ahora y los que espera en los próximos dos años. Cuentan la locución, el texto en pantalla y el panel de resultados.
Cómo comparar las ofertas
El precio por sí solo es un mal criterio para una aplicación de formación. Valore primero cómo encaja el escenario propuesto con su tarea, el proceso del proveedor (taller, aprobación del guion antes del trabajo 3D, pruebas con usuarios reales) y las condiciones de datos y soporte. El coste, después.
Pida a cada licitador una grabación de una aplicación que haya desarrollado de verdad, no renders conceptuales. Pida también un calendario realista. En EHS VR, un único escenario bien definido suele requerir entre 8 y 16 semanas desde el primer taller hasta una aplicación funcionando en sus visores (EHS VR, desarrollo de aplicaciones VR y AR). Una oferta que promete un simulador complejo en tres semanas o reutiliza una aplicación existente (bien, si lo dice) o subestima el trabajo.
El presupuesto depende del volumen. En el modelo de PwC, la formación VR alcanzó la paridad de costes con la formación presencial con unos 375 participantes (PwC, 2020). Introduzca su propia plantilla y su ciclo de reciclaje en la calculadora de ROI de la formación en VR antes de fijar una partida.
Lista de comprobación en una página
- 1La tarea: pasos, errores críticos, criterio de aprobado, documentos de partida.
- 2El catálogo: ¿ya lo cubre un curso existente?
- 3El hardware: requisitos con «o equivalente», modelos que ya tiene, uso sin conexión.
- 4Los datos: qué se registra, formato de exportación, sistema de destino, propietario.
- 5Los derechos: aplicación exclusiva con código o licencia con actualizaciones.
- 6El soporte: correcciones, nuevas generaciones de visores, cambios de procedimiento.
- 7Accesibilidad e idiomas.
- 8Los criterios de valoración y su ponderación, escritos en el propio pliego.
Si quiere una segunda opinión sobre su borrador, envíenoslo. Nuestro equipo en Polonia se encarga del desarrollo de aplicaciones VR y AR a medida desde el primer taller hasta el panel que registra los resultados. Y le diremos con franqueza si basta con un curso del catálogo.




